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Los contratos de energía: ¿a nombre del inquilino o del dueño?

Publicado por enhabitat on 20/02/2020
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contratos de energía

Muchas veces, la mayoría de contratos que se realizan en un alquiler se olvidan de aspectos tan importantes como los contratos de electricidad o gas (ya sea gas natural o propano canalizado).

Sin embargo, este tipo de gastos puede conllevar una serie de problemas graves, como los cortes por impago. 

¿Quién debe pagar la luz o el gas?

La obligación de pago de los suministros está en el inquilino, si el consumo se mide por contadores individuales. Esta ley deja fuera otros gastos como puede ser la calefacción central o la cocina que funcione con bombonas de butano o propano.

Si bien es cierto que hay dueños que incluyen dichos gastos en el alquiler, lo cierto es que lo más normal es que el inquilino haga frente a las facturas que se vayan generando tanto de luz como de gas. 

¿A nombre de quién ha de ir el contrato?

En este caso, siempre partiendo del hecho de que el inquilino pague, nos encontramos dos situaciones importantes: que sea el dueño el titular o que pase a ser el inquilino. Dentro de la primera opción, puede pagar el dueño  luego cobrarle al inquilino, o que la factura se pase por la cuenta del inquilino. 

  • Que el titular sea el dueño

En ese caso la principal ventaja es que el dueño controla el suministro y los contratos. Sólo él podrá dar de baja el contrato o hacer modificaciones en el mismo, por lo que es más seguro. Más de un inquilino se ha ido dando de baja la electricidad y el gas, y luego el dueño ha tenido que dar de alta otra vez ambos suministros, con el alto coste que supone.  

Si la cuenta del contrato es la del inquilino, aunque no pague, el dueño será avisado antes de que se produzca cualquier corte y podrá pagar la factura para luego cobrársela al inquilino. 

Además, cuando vayas cambiando de inquilinos, sólo tendrás que cambiar la cuenta, sin tener que estar haciendo cambios de titularidad. 

Lo peor de esta opción es que, si se crea alguna deuda, ésta se asocia al titular que es el dueño. 

  • Que el titular sea el inquilino

En este caso, los inquilinos podrán hacer los cambios que quieran, sin tener que molestarte. Si en algún momento se deja de pagar, la deuda se asociará a su DNI y tú no tendrás nada que ver. 

Pero, en este caso, si hay alguna deuda o se va a cortar el suministro, el dueño no se enterara hasta que sea muy tarde. Un corte de suministro y una deuda asociada al mismo puede suponer un grave problema, puesto que, por mucho que el inquilino se vaya, la deuda debe pagarse para que se restaure el suministro. 

Además, en este caso, el inquilino puede dar de baja el contrato cuando quiera, dejando la casa sin suministro. 

Si se elige esta opción, lo mejor es quedar con el inquilino en que, cuando se vaya, se haga un cambio de titular al dueño, y no una baja de contrato. 

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